domingo, 12 de septiembre de 2010

Pensamientos dispersos


¿Cómo combatir tu deseo por precipitarte al abismo,
si este miserable ser ya hace mucho que poco le falta para tocar su fondo?

Una ilusión deshecha acelera la caída
Mas el dolor abismal es el de no hallar respuesta a la incógnita existencial,
abrasadora del ser desde el mismo instante en el que se deshizo ante sus ojos.

Lluvia suave…
Cae sobre su compungido cuerpo junto al paso constante al hoyo liberador…

Largo camino al encierro…
Deseoso de llegar y derrumbarse en su lecho siempre solo
La agonía aumenta al ritmo de la marcha que lo acerca a su morada

Cristales sobre su rostro son secados por la fría brisa que acrecienta el dolor, la rabia y la desolación

Noche triste que no esperaba llegar
Madrugada llena de sueños deshechos

Presagiada mañana, temeroso encuentro, pavorosa realidad

Ya la sal derramada no encuentra dónde reposar
Ya la mezcla infinita es un torrente indetenible ante la presencia de otros
Ya no es percibido el rumor

La noche sigue y con ella el silencio de la oscuridad
y el silencio de la soledad

La mañana aguarda sosegada…
El tiempo oculta la cura.

Summa Alejandra