miércoles, 11 de junio de 2008

HOY... Ausencia, incertidumbre, decepción, inexistencia... SOLEDAD...


Hoy... "Se me muere un día más..." Así dice una parte de la canción "Soledad" de mi mejor amigo Arjona, con quien evidentemente sólo me comunico por sus canciones, pero eso me basta para saber que me entiende, que nos entendemos.


Hoy no es precisa y enteramente que deseo escribir sobre la soledad, sino sobre tantas otras cosas que se han enturbiado en mi ser y me han hecho chocar de frente con mis conflictos existenciales, quizá los de siempre, quizá los más simples, quizá...


Hoy me he enfrentado a la rutina, a veces no fijamos nuestras acciones en lo difícil que resulta luchar en y contra la rutina; vivir un día igual al otro, o casi igual, vivir siempre alrededor de la queja, de la incertidumbre, de las dudas, de la confusión, del error, de la hipocresía, de la mentira, de la mediocridad, de lo que no existe, de lo que NO ES.


Hoy... Es hondo el vacío existencial que se siente cuando percibimos que los seres que nos rodean simplemente NO SON; y NO SON porque no tienen ideales ni sueños humanos, verdaderamente humanos, simplemente la escasa dosis de inteligencia que les fue dada por ley natural les sirve para intentar pensar y recrear realidades paralelas que sólo pueden llenar sus vacíos materiales, sus vacíos superficiales, el saber que será reconocido por tener UN CARGO, el saberse más y más y mejor e importante por criticar a aquellos que son diferentes, que no se acoplan a sus gustos, a sus necesidades, a lo que en definitiva están acostumbrados a VER y a TRATAR. Me repugna, me da asco hablar de ellos, pero de alguna manera debo desahogarme en este sitio que me pertenece y al que permito que critiquen SERES que no me conocen, que no viven, que no conviven conmigo como para saber el miserable humano que puedo llegar a ser y no por falta de ideales, sino por mi reacción contra el mundo que me rodea, que me produce horror y náuseas, que me desencaja de esta realidad que me ha costado aceptar.


Hoy quizá manifesté una nueva lección de vida aprendida y que no sabía en mí.


Hoy estoy de nuevo sola, sola como todos los días, sola esperando que llegue alguien con quien apenas intercambiaré saludos y conversaciones breves monotemáticas, con quien finalmente no me interesa hablar, no hoy, no con este vacío, con este dolor preso, con esta indignación, con esta decepción.


Hoy he vuelto a hundirme en mis conflictos más hondos... En la necesidad por encontrarle sentido a lo absurdo, en la necesidad por volver A SER, por no dejar que cada día holle mi corazón, lo poco que ya queda de él.


Hoy he vuelto a sentir el miedo por mi insensibilidad, mas también he sentido que la mano de Dios me ha tocado y me ha permitido actuar de la manera más razonable y consciente.


Hoy ya son las 7:53 pm y yo sigo creyendo que el sol no se ha ocultado y que el calor me sigue agobiando, aunque una tímida y casi imperceptible brisa se cuela por la ventana.


Hoy la soledad ya no me acusa, se fue a dormir antes que yo.

lunes, 9 de junio de 2008

Cambios...


Ayer me digné a ocuparme un poco de este espacio que comparto con los seres que osan visitar. Inicié el contador de visitas, poco más de 6 meses desde que empecé a sumergirme en este mundo, inducida por otra persona.


No son muchas las personas que me frecuentan por este medio, dado que es poco el tiempo que ocupo en visitar otros blogs y comentar los textos presentes; he allí donde radica la dinámica de esto. Sin embargo, bienvenidos sean los que por circunstancias de la vida vienen a parar aquí, a este rincón que tímida y desconfiadamente habito.


Saludos a todos, pronto les compartiré una nueva experiencia, una nueva visión de vida, un nuevo escrito...

miércoles, 4 de junio de 2008

De lo que no es verdad y de lo que se oculta

A Ytalo Di Lucas

La lógica nos indica que lo que no es verdad es porque es mentira, ¿cierto? La lógica nos conduce a discernir que lo que se oculta es porque es verdad y no mentira. Cuando ocultamos la verdad, no estamos mintiendo, simplemente ha sido una reacción moral contra lo reprobable que resulta ser recrear UNA REALIDAD que no es real (valga la redundancia).

Así nosotros como seres humanos racionales y en constante búsqueda de hallar culpables a situaciones de las que sólo nosotros tenemos el control, vivimos en un eterno debate entre mentir y ocultar. Muchos optan por mentir, porque quizá lo que SON no les satisface y les produce mayor placer proyectar SER lo que no son y desean SER. Otros preferimos ocultar algunas verdades porque nos conflictúa existencialmente el hecho de crear realidades paralelas, sostenidas sobre la base de lo que no existe, como suelen ser las mentiras. Más aún, el hecho de mentir (aparte de necesitar habilidades como la creatividad, buena memoria e histrionismo) requiere de la tediosa condición de seguir hilando una serie de sucesos que, a mi juicio por ser persona carente de la virtud de la paciencia, me hastiaría en el límite que colma lo poco que tengo de ella.

Ahora bien, me cuestiona el hecho de que tengamos que mentirle a un ser desconocido. Claro, muchos aducirían que no tendría importancia cuando la mentira va dirigida a un ser que finalmente no existe REALmente para nosotros, pero precisamente ¿por qué no SER plenamente ante lo desconocido? ¿Por qué mentir a un ser que probablemente jamás lleguemos a conocer? ¿Por qué?

Quizá el conflicto esencial no radique en el propio hecho de mentir, sino en por qué se miente. Ahí es que se concentra toda mi atención. Por supuesto, es recurrente que estemos en constante búsqueda de respuestas a muchos por qué de la vida, mas este adquiere un carácter especial dada las consecuencias que genera el decir algo que no es verdad.

Al final, nadie soy para juzgar, nadie soy para mentir, nadie soy para ocultar. Solo soy un ser humano que busca hallar la transparencia en el otro, aunque yo me hunda en la oscuridad de mis misterios. No miento, no digo lo que no es verdad, prefiero ocultar, pero la REALIDAD no se puede mantener en las sombras eternamente. Inconscientemente, cometemos el error de revivirla día a día.

Nota: Al momento de escribir este texto NO SOY.